El lenguaje universal



El lenguaje universal, no son los números; aunque todo puede ser interpretado en ese sentido. Esto debido a que las matemáticas (e incluso la geometría) es relativa. No es el mismo patrón, no obedecen los mismos símbolos ni las mismas reglas.

Es fácil hacer la conversión de una escala a otra; sin embargo, esto no lo hace lenguaje universal, puesto que no todos tienen la misma habilidad para entenderlo e interpretarlo.

Debemos tomar en cuenta que, para que algo se considere universal, debe incluir al todo. Esto es que debe estar presente en todos los niveles de conciencia y todas las dimensiones creadas. Debe formar parte de nuestra propia esencia. Tanto así que el estudio del lenguaje, sea una manera más del estudio de nuestro propio yo.

A este lenguaje, también ustedes tienen acceso, forma parte de lo que son. A su mundo se le conoce como la escuela, ya que es ahí donde muchos de nosotros deciden aprender la expresión de ese lenguaje. Son como sus especialistas en los campos de la ciencia; para descubrir (desenterrar) un nuevo conocimiento, van al lugar donde saben que lo hallarán y comienzan a escarbar e investigar. Con cada cosa nueva que se observa, van formando teorías y llegan a conclusiones.

Ustedes son los científicos del universo experimentado el lenguaje universal; recreándolo, exponiéndolo, vibrándolo. Aunque, el lenguaje universal, puede ser expresado e interpretado en distintos campos (música, pintura, matemáticas, luz, sonido, vibración, vocabulario, etc); este es uno solo y es igual para todos.

Cuando hablamos del lenguaje universal, estamos hablando de lo que ustedes conocen como emociones y sentimientos. Por esto, no es de extrañar la correlación que existe entre la expresión del sentimiento/emoción, y el mundo reflejo que se muestra. Hablar de emociones, es hablar de ustedes.

Las emociones es el lenguaje más antiguo y nuevo, primitivo y avanzado, completo y en proceso, que existe desde muchas generaciones de tiempo atrás y por venir; dado que todo está ocurriendo a la vez.

Lo que somos, ustedes y nosotros, es lo que nombran como amor. En otros mundos, como el nuestro, este el omega; y en muchos otros mundos, tiene otro nombre. Aunque el nombre es una variable constante; lo que Es, no cambia, es lo mismo para todos.

Aquello que somos en sentido contrario; es decir, lo que No Somos, ustedes lo nombran miedo; en otros muchos mundos Beta; y así, en muchos otros.

Omega y Beta, son el Alfa; el Amor y el Miedo, son el Ser Espíritu. Como se pueden dar cuenta, la estructura obedece a la ley de la trilogía; o universalmente conocido como la Ley Pi (π), símbolo que les fue dado a sus ancestros en su momento.

La regla de π nos dice, que una línea recta del origen a una parte de la circunferencia (llamada Radio) cabe 3 veces mas fracción dentro de la misma circunferencia. Si a esto le agregamos la expresión dinámica (movimiento); es la fracción lo que nos va a ir permitiendo que el círculo se vuelva espiral. Según la dirección en que se cree el movimiento, sube o baja la espiral.

Los sentimientos y las emociones, en cualquier dirección, fueron diseñadas para expresarse; para ser el medio de comunicación sin importar en qué espacio-tiempo del universo se encuentren. La expresión de esas emociones, muestran qué tan evolucionado se encuentra un planeta, roca, animal, ángel o humano. Entre mejor sepa expresar la emoción, mejor comunicación existe; por tanto, mejor reflejo expresará su interior al exterior.

Cuando no permitimos que las emociones sean, los puntos de flujo se bloquean; la luz no puede mantener el curso y la energía comienza a acumularse; creando así olas de presión, lo que genera las reacciones. En otras palabras, las reacciones son energía acumulada por un largo periodo en un punto de acceso determinado.

En el macro espacio, estas energías son nebulosas, ciertas galaxias y soles. En el micro espacio, son esas actitudes violentas que ciegan a la humanidad.

Aprender a expresar las emociones es, literalmente, aprender a hablar. Por eso, su mundo es considerado primitivo; un planeta de enseñanza pura donde el objetivo principal no es el deseo, sino la correcta expresión de lo interno.

El primer conocimiento es de lo que No Eres. Experimentas el miedo en todas sus facetas y máscaras, creyéndote cada historia con la que elegiste proyectarte. En este plano, descubres el placer y el control; surge en ti ideas dominantes y de poder. Se activa el segundo Chakra en su nivel inferior: la creación inconciente, supervivencia.

En este nivel se encuentran la mayoría de las especies animales. Conforme la propia experiencia se va proyectando a sí misma, el siguiente enfoque que experimenta el alma es la idea de que puede ser algo más, incluso lo que él elija.

El tercer ojo se activa en su nivel inferior medio; el razonamiento puro entra en escena. Ahora no solo obtiene placer, sino que puede saber, elegir y descartar en base a las experiencias y conocimientos.

Conforme va obteniendo su propia experiencia, los Chakras van evolucionando, del bajo al bajo medio; del medio bajo al medio alto. Alcanzado este plano, empieza (el ser) la etapa del autodescubrimiento: puedo elegir entre lo que ya experimenté (lo que No Soy) y lo que Soy, ¿qué Soy?, ¿cómo me experimento a mí mismo?

El Chakra del plexo solar se activa al nivel medio bajo/superior y la conciencia empieza a experimentarse. El conjunto de esas tres energías (conocimientos) hasta el nacimiento o despertar de la conciencia se le conoce como “punto de quiebre”; el punto G del universo.

Cuando al miedo lo aceptas como una parte del amor, nace el amor incondicional. En ese estado de armonía, la conciencia toma la visión y la creación para el reflejo de sí mismo. Las terceras dimensiones son creadas con ese fin, dar paso al punto de quiebre.

Los Chakras juegan un papel importante, pues son los canales de comunicación de las emociones entre las diferentes realidades.