El mayor de tus regalos



¿Por qué temes ser transparente? ¿A qué le temes? No hay más ojos que puedan observarte, ni juicios que pueden tocarte; entonces, ¿a qué le temes? ¿Por qué no compartir tu humanidad con el resto de la gente? Tus inseguridades, tus miedos, tus dudas…

En verdad te digo que no aporta más aquel que esconde lo oscuro y comparte solo lo divino. No te avergüences ni te creas indigno; no estás fallando, ni en este ni en ningún otro camino. Siéntete agradecida pues, a través de ti, muchos hablan de sus propios miedos e inseguridades. ¿Cómo podrías alumbrar el camino si no lo hubieses transitado?, ¿acaso no queda claro el profundo amor que sentimos por ti, por todos?

Cada uno forma parte del Yo Soy en sí mismo jugando a ser diferentes papeles de una obra con el super poder de hacerlo todos al mismo tiempo. Así que, ¿por qué te agobias? Eres tú hablando contigo mismo, leyéndote a ti; enseñándote, recordándote. No hay nadie más aquí. Solo tú en todo y en todos. Lo has visto, lo has sentidos. Solo somos uno mismo.

Tranquila mi vida, saca esa tristeza; abrázala y ámala para que sea libre, y después ¡brilla!; que tú eres vida y la vida brilla.

No tomes estas palabras como mera motivación; la verdad es más que un motivo. Eres la vibrante onda que ha hecho posible todo lo que existe: cada dimensión, el sueño, el mundo del Ego. Un caleidoscopio de factores viviendo un mismo Instante Santo al mismo tiempo.

No te has dado cuenta que eso que tanto rechazas, que el simple nombre del Ego te repudia, es la totalidad de la mayor de tus creaciones. Es el instrumento perfecto que te permite cumplir el más preciado de tus deseos: se el Dios que se experimenta así mismo en cada pensamiento concebido.

Ha sido el mayor de tus regalos, aunque todo fuese un sueño (una ilusión) cada partícula que de ti se crea en el despertar, es una gran celebración, un amor tan propio y tan entero. No te sientas diminuto, porque no lo eres. Observa tus pensamientos, tus temores, tus acciones con la misma curiosidad con que observas a tus hermanos. En verdad te digo que 2+2= 0.


Como las matemáticas, entender el 2+2=1, es un proceso de conciencia. No solo es saber, entender e, incluso, experimentar; sino también es de integrar. La verdadera riqueza de la experimentación, está en el proceso de integrar como propia y verídica lo que se está viviendo, contemplando, sintiendo.



Integrar no es lo mismo que identificar. Cuando hablamos de integrar, estamos haciendo referencia a unir partes de un mismo rompecabezas; partes que se incluyen en el todo. Cuando decimos o nos referimos a la identificación, la visión se reduce a esa única pieza, separa. Se cree que ese pequeño fragmento es y representa el todo y lo único.




Mientras que la integración une, la identificación separa. La primera suma, la segunda sustituye. El desconocimiento no está en lo que identifican como Ego, sino en la total creencia de que, esa diminuta parte de ustedes, es lo único que son; creando los límites que viven y experimentan ahora. Muchos quedan estancados en este proceso del despertar, pues su mente (aún inmadura) les dice que “o son una cosa, o son la otra”.

Para la mente no existe el humano divino, o la divinidad humana. Se ha encargado de convencerse así mismo, que lo divino hecho hombre (conocidos como dioses) son algo únicos y especiales; inaccesibles desde cualquier punto de vista. Son más una leyenda, cuentos o mitos, que la verdad de quién son en este mundo.

Integrar la experiencia en ti, es un proceso (muchas veces) de lucha; aunque la lucha pudiera parecer interna, es meramente externa; pues la lucha se da en la mente, en lo que permite cambiar, creer. La conciencia, sabe en todo momento quién es, no tiene lucha pues abraza ambas caras sabiendo que es una misma moneda. Ninguna cara tiene mayor o menor valor, que la moneda en sí.

No se impaciente, nosotros podemos ver desde aquí todos los esfuerzos que están llevando a cabo. En verdad les decimos que no hay oración, meditación, canto, movimiento, conexión; que sean en vano. Así como también, aquellos que aún están en lo profundo del sueño, son parte del Mayor Plan para el despertar. Nadie queda excluido de este maravilloso recuerdo de la verdad misma. Ser Uno, eres tú; solo existes tú, recuérdalo…