- ¿Qué estás aprendiendo?
-Que el ego es parte del Yo Soy.
- ¿Cómo deseas aprenderlo?
-Enseñándolo.
En verdad te digo, que tu oscuridad no es en vano. No
perdiste ningún rumbo ni estás desconectado. Lo que ahora crees estar viviendo
obedece a tu más profundo deseo: conocerte.
El Arco de Noe no fue para “salvar” a un solo ser, nada está
planeado para una satisfacción individual. A tu regreso a la luz,
bienaventurado serás por todos aquellos hermanos que traerás contigo. A veces
debes sumergirte en la oscuridad y mostrarles el camino de vuelta a casa. ¿De
qué otra forma podría ser sino más que hablando su mismo idioma y viviendo en
su nivel?
Mi pequeño, mi Ser completo vive en ti, en la esencia eterna
del Espíritu. No temas los horrores que tu mente infantil e ingenua ha
inventado; ningún cuento que hayas contado, puede lastimarte o afectarte. Más
no rechaces al sueño, pues rechazar el sueño, es rechazar al soñador; y el
soñador, eres tú.
Nada que fuera inventado (soñado) puede escapar del Yo Soy,
pues el Soy lo abarca todo, y usa al Yo para experimentarse así mismo como el
Soy.
El Ego (el personaje) no es más que una herramienta soñada
de aquel que Es. ¿Por qué habrías de rechazar tan magnífico invento? El creador
obra sus milagros a través de ese espectacular mapa cósmico llamado Ego. El
Ego, no es solo una ilusión; es un potente portal a la realidad de quién en
verdad eres. En este nivel, el Ego es esencial para tu propio reconocimiento.
No importa si eres un ser de las cavernas que apenas empieza
el gran viaje; o un ser evolucionado de las grandes ciudades desarrolladas; o,
incluso, si eres un ser de la alta gama de luz. Cuando el Yo existe, el Ego
existe. Por tanto, tu función es amar y trascender el Ego, junto el Ego mismo.
Lo infinito se trasciende con la experiencia de lo finito, cuando descubre que
no hay ni finito ni infinito; sino solo aquello que Es, por que es.
Disfruta de la experiencia humana; reconoce el sueño,
reconócete como el soñador y empieza a tomar conciencia del sueño. Soñador, sé
presente, sé presencia dentro de tu ilusión.
