Sino estás feliz, entonces no estás en el momento presente.
No hay más explicación. Les gusta culpar a las situaciones externas, siempre desean que las cosas fueran diferentes; sin embargo, su libertad solo la podrán encontrar en el momento en que acepten su momento. No juzguen los momentos, dejen que la vida entre en sus niveles altos y bajos. Habrá momentos en que estarán tan calmos y quietos, que la mente entrará en un punto de ansiedad que los hará buscar, buscar, buscar, buscar.
¿Qué es lo que tanto buscan? Escapar del momento, de ese momento incómodo en que no estás haciendo nada, en que solo estás contigo mismo, en que pudiera parecerte la vida tan simple y tan falta de significado. Un momento en que no entiendes, que tu mente te dice que de alguna manera, algo está mal, está demasiado tranquilo. Queremos llenar el tiempo con actividades, pensamientos, juicios...
Solo quédate quieto y disfruta. Observa tu mente y sus reacciones mas no te identifiques con ninguno de ellos, sé el cielo que ve pasar las nubes sin juzgarlas; sé el cielo que a veces no tiene nubes, y solo está ahí, sin esperar nada de la vida. Cumple tu función siendo el cielo que todo lo observa como el gran testigo de los tiempos.
Hace muchos millones de años, la mente se mantenía en dinámica quietud, esto es, que los pensamientos eran como el viento soplando entre las montañas y las hojas. Las horas no transcurrían pues estas no existía, solo estaba el momento perfecto en que cada rayo del sol se tomaba su momento para ser, para crear figuras en el suelo con las sombras. El ruido no existía, el silencio estaba colmado de armonía inigualable. La meditación, era el estado natural de la vida.
Sé meditación, a veces no es necesario trabajar cosas o sanarlas, a veces la vida se encarga de eso por sí sola con su amor infinito; solo medita tu existencia, ve hacia la puerta del Yo Soy y busca la calma de tu soledad. Deja que la mente busque por sí sola su compás que la regrese al punto central de su existencia. No te dejes envolver en actividades y juicios, no dejes que el momento único del ahora se te escape por la culpa.
Agradece la culpa, agradece el aburrimiento, pues este mundo de ilusiones es lo único que puede en realidad ofrecerte. Nada es tuyo, nada te pertenece; no hay invento o cuento que pueda llegar a ser real. Así que, ¿por qué preocuparse en mantenerse ocupado? No lo necesitas, estás bien en el momento justo en el que estás. Cárgate de energía si lo crees necesario, haz lo que tu intuición dicte que es momento de hacer.
Para ti, disfruta el silencio, el silencio también son diálogos. Deja que lo aprendido se integre y tome forma en tu interior. No quieras correr cuando lo tuyo es volar, mas no canses tus alas antes de empezar el vuelo. Calma pequeña criatura, calma que hay más cielos por volar. Deja que tu mente, tu cuerpo y espíritu encuentren su punto de acceso y sé testigo del maravilloso milagro que eso representa.
El tiempo, está más allá de ti. No te desanimes ni te desesperes. Vive a través del tiempo, en la calma llamada eternidad... Por que el momento del ahora, no es más que la puerta al Ser infinito que vive en la eternidad.
-Quiero salir corriendo, gritar y llorar, no sé lo que me pasa...
-¿Y por qué tendrías que saberlo?
-¿Cómo podría vivir sin saberlo? No tiene sentido ni lógica no saber lo que me pasa. No es normal sentirme así.
-¿Y qué es normal?... ¿Necesitas saberlo para ser tú?
-Sí, eso me daría una definición de quién soy.
-¿Y qué tal, si por un instante, aceptas que en realidad no tienes ninguna definición?, ¿qué pasaría entonces?
-Imposible, es como no existir...
-Pero, aquí estás, ¿no?
-Sí.
-Estás existiendo, ¿no?
